sábado, 25 de noviembre de 2017

Día 7 - Trekking y cuevas Phong Nha

Hoy era el día en que veníamos al TREKKING DEL INFIERNO! Así que nos hemos levantado pronto para tomarnos un buen desayuno y mentalizarnos de lo que nos espera.

A eso de las 8.15 nos van venido a recoger los de Oxalis nuestros tour guides. Y nos han llevado a sus oficinas, son dos grandes tiendas de campaña en mitad de un pueblecito que según nos han contado y por la pinta es muy muy pobre justo en la entrada del parque nacional.

Algunas casas tienen bidones por debajo, cada familia tiene una casa más grande y otra pequeña con lo bidones, Oxalis les ayuda a hacerlos y les da dinero porque esas casa flotan en la época de las inundaciones (octubre) y así las familias pueden dormir dentro. El agua por lo que parece llega al techo de las otras casas. Y antes se tenían que ir abandonandolo todo.

Después de un mini paseo en furgo nos han plantado en mitad de la nada y a caminar.

Hemos hecho un primer trekking de una hora/ hora y media por mitad de la selva, con muchísimo barro que resbalaba muchísimo. Y luego un poco de rock climbing. Te dan unos guantes para que puedas ir agarrándote por las rocas y unos cascos para que no te abras la crisma. Pero esos, son para las cuevas.

Una vez terminado, hemos llegado al campamento a eso de las 12.30. Son tiendas de campaña a un lado, una mesa corrida con bancos a otro, un depurador de agua y la cocina. Un poco más allá está la letrina que es "reciclable". Está justo en una playita que da a un lago y en verano debe ser la leche poder bañarse, ahora una locura.

Nos han dado rollitos de primavera (hágalo usted mismo) y pan con queso. Un poco de té o café y después de una horita camino a las cuevas!!

A las 13.30 empezamos el trekking del infierno, subida por laderas cubiertas de barro, rocas afiladas, pon el pié aquí, agárrate allá, cuidado esto es slippery, very slippery! Siéntate y pasa la pierna para allá, mi pierna no llega hasta ahí. Cuidado charco no te mojes el zapato... así una media hora más o menos. Después ya hemos llegado a la cueva. Surprise, surprise el río está muy crecido para poder atravesar toda l cueva y llegar al otro lado, hay que pasar por encima del río con TIROLINA🤤😨😨😨😨😨😨😨😨😨 Pero quién me manda a mí meterme en estos líos!!

Total ya toda la cueva acojonada. Pasa por aquí, agárrate allá, pon un pie aquí... una mano allá... 45 minutos de cueva sorteando todo tipo de piedras, trepando, resbalando aquí y allí... anda dame la mano que este salto me da vértigo. Bueno ya hemos metiendo los pies en el agua y vamos haciendo chof chof llega el gran momento... aquí el flying fox, o eso, o te quedas a oscuras tu sola en la cueva 3 horas...

Así que mi sherpa particular, hasta ese momento nos ayudaba a todos, a partir de ahí pasó a ser sólo mio, jijiji me coloca el arnés y me lanza al otro lado del río sin miramientos. Ni tal mal, no voy a decir que es lo mio, y que a partir de ahora ahí es donde me podéis encontrar, porque no. Pero la experiencia no da miedo, y es bastante molona. Hay que superar los miedos... o al menos eso dicen.

Seguimos otro rato y la cosa se estrecha, ahora ponte de lado que no pasas, agachate y vuelvete agachar ... que las que decían que había que superar sus miedos, tb lo han tenido que hacer... y tampoco lo han pasado muy mal.

Después la escalera hacia el cielo y por fin se ve la selva y se siente aire puro y no cuevil y denso.

Se nos quita un poco la ansiedad y el nerviosismo por el qué vendrá. Otra media hora de trekking por la selva... cuidado la roca, hay que subir la pared, ahora bájala, ahora pasa pegado a la pared no te caigas que te matas, aquí resbala, aquí un charco, subida por las rocas de 30 minutos y llegamos a la segunda cueva. Os podéis quitar los guantes que esta cueva es plana 😀😀😀😀😀

Vemos un murciélago, eso y una araña es todo lo que hemos visto de animales. (Había muchos más en el tren)

Hacemos el tonto con las sombras en la pared... y vuelta al campamento que son las 16.30!! Todo lo que ha hemos hecho pero para el otro lado!

Total, vamos para arriba, luego para abajo, escalera, estecheces, tirolina de vuelta, rocas para arriba rocas para abajo. Y ahí mi amigo el sherpa de antes, decide que va a ayudarme y me da la mano y me va indicando el resto de la cueva. Super bien!!

Salimos de la cueva, no sin ligeros percances, pero como ya es conocido es diferente, más fácil.

Vuelta a la selva, otros 30 minutos y llegamos al campamento.

Prueba superada!!! Ahora, mola mucho, es una gran experiencia, me alegro mogollón de haberlo hecho, no me volvéis a ver en una así... Soledad y yo, decidimos que nuestra relación con las cuevas ha sido y debe quedarse así corta pero intensa, pero queremos que termine bien, al fin y al cabo todos hemos tenido relaciones intensas y mucho más satisfactorias y provechosas que esta y las hemos dejado sin más.

Luego nos dan de cenar un montón de cosas ricas (pollo a la brasa, cerdo super rico, arroz obviamente, patatas fritas, un guiso de carne, ensalada caliente, tortilla...) y nos ponemos a hablar con nuestros compis de aventura. Una familia americana de California, super majos.  Y nos contamos nuestra vida y milagros.

También están un canadiense y 4 estonios, pero con esos no hablamos. 

A eso de las 20.45 nos vamos a la tienda.  Y desde aquí escribo este relato. Desde una tienda de campaña, en mitad de la selva del parque natural de Phong Nha. Y son las 22.30 de la noche... a dormir que mañana a ver qué pasa...

La cueva de mañana tenemos intención Soledad y yo de no hacerla. Porque hace mucho frío y aunque dicen que es mucho más fácil el camino y la cueva es plana, hay que atravesar 3 veces el río y cubre por el pecho. A 9° no mejor para la salud, no es estar empapado de arriba abajo andando durante 2 horas... y apetecer no nos apetece.




















No hay comentarios:

Publicar un comentario